Iluminación LED: ahora la eficacia la medimos en lúmenes

Iluminación LED: ahora la eficacia la medimos en lúmenes
La tecnología LED ha cambiado la forma en la que debemos invertir en iluminación. Debemos tener en cuenta que la intensidad de la luz la marcan los lúmenes, no los vatios. 

Hasta hace bien poco, a la hora de comprar una bombilla, nos guiábamos por los vatios. Dependiendo de la estancia a la que fuera destinada, elegíamos una de más o menos vatios, en función de si necesitamos más o menos luz. Identificábamos (y aún lo hacemos) vatios con luminosidad. Sin embargo los vatios sólo nos indican la energía que consume la bombilla. Es decir, la potencia. Lógicamente, la energía consumida siempre irá en relación a la luz desprendida (más energía, más luz), pero la cantidad de luz que emite una bombilla se mide en lúmenes.

En estos tiempos en los que la eficacia energética es una de las máximas preocupaciones, es necesario cambiar el chip y empezar a pensar no sólo en vatios, sino también en lúmenes. Debemos buscar la máxima eficacia lumínica y las lámparas LED son las que nos dan más lúmenes por vatio consumido.

LED: más lúmenes, menos vatios

Antes de continuar conviene aclarar algunos conceptos en relación a las características de una lámpara LED:

  • Potencia: indica el consumo de energía eléctrica. Se mide en vatios (W).
  • Flujo luminoso: la cantidad de luz percibida por el ojo de una determinada fuente. Se mide en lúmenes (lm).
  • Eficacia lumínica: indica la cantidad de luz emitida en relación a la energía consumida. Se mide en lúmenes por vatio (lm/W).
  • Iluminancia: mide la cantidad de flujo luminoso que incide sobre una superficie. Se mide en lux (lx). 1 lux = 1 lumen/m2.
Las lámparas LED son las que nos dan más lúmenes por vatio consumido.

Las lámparas LED son las que nos dan más lúmenes por vatio consumido.

Una bombilla incandescente de 60W produce aproximadamente 800 lúmenes (una eficacia lumínica de 13 lm/W), mientras que una fluorescente compacta sólo necesita 20W (40 lm/W) para dar los mismos lúmenes. Si queremos sustituir esa bombilla incandescente de 60W o fluorescente de 20W por una LED, deberemos buscar una equivalente en lúmenes, no en vatios. En este caso, una bombilla LED de sólo 9W nos podría dar esos 800 lúmenes que necesitamos (88 lm/W, el doble que una fluorescente compacta de eficacia lumínica). Multipliquemos esos vatios ahorrados por todo los que consume mensualmente un gran almacén o un aparcamiento y nos haremos una idea de la cantidad de electricidad que podemos ahorrar.

Tabla de equivalencia aproximada incandescente/LED

Incandescente Flujo lumínico LED
150W 2500 lm 30W
100W 1500 lm 20W
75W 1000 lm 15W
60W 800 lm 9W
40W 450 lm 5W
25W 250 lm 3W

La intensidad del flujo lumínico de una lámpara no sólo depende de la fuente, sino que influye la luminaria completa. Para calcular los lúmenes reales, por tanto, hay que comparar la intensidad de una lámpara LED “desnuda” con la intensidad de la luminaria con todos sus componentes (óptica primaria, óptica secundaria, etc.). Es importante esta matización porque en algunas comparativas las bombillas de sodio de alta presión se sitúan como las más que ofrecen más lúmenes por vatio, pero no se han tenido en cuenta factores como la direccionalidad o las emisiones ultravioleta.

Toda esta información (lúmenes y vatios) debe indicarse en la etiqueta del envase de la bombilla LED, o en caso de grandes instalaciones, deberá ser proporcionada por el proveedor en el contrato de instalación o compra. También deben indicarse la vida media de la bombilla y  el tono o temperatura de de color expresado en grados kelvin (k).

Gestión de los niveles de iluminación

Lo importante en una gran instalación lumínica son los lúmenes generados por vatio consumido, por eso ledia group ofrece a sus clientes la posibilidad de contratar la gestión de los niveles de iluminación en lugar de la potencia en vatios. Para ello se tienen en cuenta todas las variables que influyen en la luminosidad (las condiciones de temperatura de la estancia, la frecuencia de uso, la degradación de los chips LED, los costes de reemplazo de luminarias, etc.) y se ofrece al cliente la propuesta que mejor se adapte a sus necesidades. De esta forma se aseguran en todo momento los niveles de iluminación adecuados y se garantizan los máximos lúmenes por vatio consumido (lm/W).

Los niveles de iluminación necesarios en edificios, zonas de trabajo, viales y otros ámbitos están regulados por diferentes normativas. Por ejemplo, según la Norma Europea sobre Iluminación para Interiores UNE 12464.1 en la rampa de acceso  o salida de un aparcamiento por el día la iluminancia media deberá ser de 300 lux, en una planta de montaje de vehículos deberá ser de 500 lux y en una oficina de dibujo técnico de 750 lux. ledia group tiene en cuenta estas normas a la hora de llevar a cabos sus instalaciones.

Debemos tener en cuenta que la tecnología LED, a pesar de ser la más eficiente en términos generales (lúmenes por vatio consumido), no siempre resulta la más idónea. Existen  otras variables como frecuencia de uso, distribución de la luz o características de la estancia, que pueden hacer más rentable otro tipo de soluciones. Consulte siempre con un proveedor cualificado, que le asesorará para conseguir la mejor instalación lumínica.

Etiquetas:, , ,

Periodista de Coonic. Especializado (e interesado) en ciencia, energía y nuevas tecnologías.

Los comentarios están cerrados

Afiliaciones y Reconocimientos